La Organización Internacional del Trabajo ( OIT ) revisó su pronóstico mundial de empleo para 2025, debido a los crecientes desafíos económicos y el aumento de las tensiones comerciales. Según su último informe, publicado el 28 de mayo, la agencia de la ONU prevé ahora un crecimiento del empleo del 1,5 % para el año, inferior a su proyección anterior del 2,1 %. Este ajuste se traduce en aproximadamente 53 millones de nuevos empleos en 2025, siete millones menos de lo previsto.

La rebaja se produce en medio de una desaceleración generalizada del crecimiento económico mundial, con proyecciones reducidas del 3,2 % al 2,8 %. La OIT atribuye este debilitamiento de las perspectivas a la persistente inestabilidad geopolítica, los conflictos militares en curso y las perturbaciones en los patrones del comercio mundial. Estos factores han contribuido a un entorno económico incierto, que ejerce una presión adicional sobre los mercados laborales tanto en las economías desarrolladas como en las economías en desarrollo.
El informe destaca que alrededor de 84 millones de empleos en 71 países están directamente vinculados a la demanda de los consumidores estadounidenses, lo que los expone a un riesgo elevado debido a las recientes fricciones comerciales. Los sectores laborales de Canadá y México se identifican como particularmente vulnerables, dada su integración económica con Estados Unidos y su alta dependencia de las exportaciones impulsadas por la actividad de consumo estadounidense.
En su declaración adjunta al informe, el Director General de la OIT , Gilbert F. Houngbo, advirtió sobre las profundas consecuencias de las persistentes tensiones geopolíticas y comerciales. «Si persisten las tensiones geopolíticas y las perturbaciones del comercio, y si no abordamos las cuestiones fundamentales que están transformando el mundo del trabajo, sin duda tendrán un efecto dominó negativo en los mercados laborales de todo el mundo», declaró Houngbo.
La OIT también destacó que las transformaciones estructurales en la economía mundial, como la automatización, la digitalización y los cambios en las redes de producción, agravan aún más la incertidumbre. Estos cambios influyen en los patrones de empleo y generan disparidades en la demanda laboral entre regiones y sectores.
En respuesta a los desafíos emergentes, la OIT insta a una mayor cooperación internacional y a la armonización de políticas para promover la estabilidad laboral y la resiliencia económica. La organización insta a los gobiernos e instituciones a invertir en el desarrollo de competencias, fortalecer los sistemas de protección social y promover políticas laborales inclusivas.
El informe ofrece una evaluación preventiva del panorama mundial del empleo en 2025, destacando la interconexión entre el comercio, el desempeño económico y la dinámica de la fuerza laboral. La OIT planea seguir de cerca la evolución y actualizar sus previsiones a medida que se disponga de nuevos datos. – Por la redacción de MENA Newswire .
